El Capitán Calabrote es un terrible pirata, que vivía tranquilamente en una isla desierta, donde cultivaba una pequeña huerta, asaba pescado, paseaba, dibujaba mapas y, sobre todo, enterraba y desenterraba su tesoro. Hasta que un día apareció un visitante inesperado, otro viejo y terrible pirata, que había elegido el mismo lugar para enterrar su tesoro: https://www.youtube.com/watch?v=LxAp7mduxz4
Calabrote deseaba hablar con otros piratas porque a pesar de que le gustaba estar solo también se aburría. Lo que desconocía era que la llegada de aquel barco a la isla iba a despertar en el una serie de emociones y sentimientos que desconocía: MIEDO ante el aspecto del visitante, ALEGRÍA y a la vez AVARICIA al descubrir el tesoro, CULPA y ARREPENTIMIENTO por la tristeza del otro pirata, VALENTÍA por acercarse al intruso y ponerle la mano en el hombro...
En definitiva, vemos a los piratas como avaros y terribles, pero esta historia nos hace ver que, a pesar de ser piratas que fuman pipas, beben ron y les encantan los abordajes y las peleas, también pueden llegar a ser Amables y tener buen corazón.
“El Capitán Calabrote había sido el más terrible de los piratas. Sus aventuras se contaban en todos los puertos del mundo”.
Los piratas han llegado al cole de Albalate con el Capitán Calabrote, un cuento lleno de valores no precisamente propios de piratas... ¿O es que los piratas no son tan fieros como creíamos?
A continuación os dejo los trabajos de los piratillas de Albalate; unos dibujos superbonitos, que bien podrían ser las ilustraciones del propio cuento, y un video en el que Raya nos demuestra su arte como "cuentacuentista". ¡No os lo perdáis!!
Os dejo con una reflexión del Capitán Calabrote que refleja el espíritu de este cuento: "No hay que ser valiente solo para pelear".
¿Para qué hay que ser valiente según tu opinión? Piensa en ello y deja tu comentario.